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Mostrando entradas de septiembre, 2013

Nuestro Aporte al mundo

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Podemos ser amables, generosos y afectuosos cada día con los demás y sentirnos contentos con nosotros mismos por comportarnos de esa manera. Pero si en algún momento nuestro bienestar comienza a depender de que algunas de esas personas también sean amables con nosotros, seguramente sufriremos y nos sentiremos frustrados porque es muy difícil que los demás actúen como nosotros lo deseamos. Nuestra alegría no depende de que el mundo funcione como cada uno de nosotros quiere ni de que los demás se comporten como nosotros creemos que deberían hacerlo, tampoco depende de que podamos hacer todo lo que nos gusta. La felicidad sólo depende de nuestra capacidad y disposición de ser generosos, amables y afectuosos a pesar de las circunstancias. La alegría y el bienestar interior, nacen de la experiencia consciente y madura de dar y compartir incondicionalmente con los demás lo mejor de nosotros.
Recordemos que lo que hagan nuestros amigos, seres queridos, conocidos y desconocidos está fuera de n…

Me siento a gusto con lo que hago

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Avanzo por la vida con facilidad y sin esfuerzo
Vivo todo tipo de experiencias con una actitud abierta a los afortunados hallazgos. Hay infinitas maneras de hacer las cosas. Si hemos hecho mucho trabajo, nos alegramos. Si hemos hecho poco, nos alegramos. Si no hemos hecho nada, tambien nos alegramos. Hagamos lo que hagamos, es lo perfecto en este momento.
En realidad, no hay nada que tengamos que hacer. Hay cosas que seria mejor hacer, pero siempre podemos elegir.
La vida es una aventura y el Universo esta de nuestra parte.
(Louise L. Hay).



Soy ganador por naturaleza

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Si vas a escuchar a la gente, escucha a los triunfadores. Escucha a las personas que saben lo que hacen y que demuestran el valor de lo que hacen.

A medida que aprendemos a amarnos nos volvemos poderosos Nuestro amor por nosotros mismos nos hace dejar de ser víctimas y nos convierte en triunfadores. Nuestro amor por nosotros mismos atrae hacia nosotros experiencias maravillosas. 
Las personas que se sienten bien consigo mismas son naturalmente atractivas porque van envueltas en un aura que es simplemente maravillosa. Siempre salen vencedoras en la Vida. Podemos aprender a amarnos a nosotros mismos. Nosotros también podemos ser triunfadores.
(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

Soy un ser armonioso

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Soy un centro en la Mente Divina, perfecto, entero y completo Todos mis asuntos están Divinamente guiados hacia la acción correcta, que produce resultados perfectos. Todo lo que hago, digo o pienso está en armonía con la verdad. En todos los ámbitos de mi vida la acción correcta es perfecta y continua. Para mí, cambiar no implica ningún peligro.  Me desprendo de todas las ideas o vibraciones de confusión, caos, desarmonía, desconsideración y desconfianza.  Estas ideas quedan completamente eliminadas de mi conciencia.  Estoy armoniosamente vinculada con todos aquellos con quienes me hallo en contacto.  A la gente le encanta trabajar conmigo, estar conmigo.  Expreso mis pensamientos, sentimientos e ideas de manera que los demás los comprendan y los acojan fácilmente y bien.  Soy una persona que ama y siente alegría, y todo el mundo me quiere. Estoy a salvo.  Soy acogida con júbilo adonde quiera que voy. 
Todo está bien en mi mundo, y la vida es cada vez mejor.
(Louise L. Hay de su Libro Pensamiento…

Con amor bendigo a mi familia

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Si quieres que tu familia te ame y te acepte, entonces debes amarlos y aceptarlos tú a ellos.
No todo el mundo tiene la familia especial que yo tengo, ni dispone de las extraordinarias oportunidades que tenemos nosotros de abrirnos el corazón los unos a los otros. Nosotros no estamos limitados por lo que piensan los vecinos ni por los prejuicios de la sociedad. Somos mucho más que eso. Somos una familia que proviene del amor, y aceptamos con orgullo a cada uno de nuestros miembros, porque es único. Yo soy especial y digna de amor. Amo y acepto a cada miembro de mi maravillosa familia, y ellos a su vez me aman y me adoran.
¡¡¡ Estoy a salvo. Todo está bien en mi mundo !!!.
(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

El arte de aquietar la mente

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El reencuentro con la sabiduría natural:

Hubo una época en que la mente vivía más en el presente y estorbaba menos. En esos tiempos lejanos, probablemente el hombre se alimentaba de cierta sabiduría natural que emanaba de las fuentes descontaminadas del saber universal. Sin cursos de lectoescritura ni traducciones simultáneas, el ser humano aprendía lo necesario para desarrollar auto conciencia y generar sabiduría y amor a borbotones. La mente y el cuerpo trabajaban armoniosamente respetando los ciclos de evolución y el principio de unidad.
Desgraciadamente, en algún lugar de la evolución, la mente desvió su rumbo hacia el egocentrismo, inventó el tiempo psicológico y dejó de ser un medio para convertirse en un fin. Hace algunos cientos de miles de años, la estructura mental del hombre produjo un giro inesperado sobre sí misma rompiendo la continuidad del hombre con la naturaleza. Al autocentrarse, el ser humano se convirtió en una entidad fragmentada revestida de una aparente individua…

Tu luz interior

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Me siento a gusto conmigo mismo

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Cada uno de nosotros está haciendo lo mejor que puede hacer en este momento. Si supiéramos más y tuviéramos más entendimiento y más conciencia, entonces haríamos las cosas de otra manera.

Elógiate y repítete a ti mismo lo absolutamente maravilloso que eres. No te critiques. Cuando hagas algo nuevo, no te recrimines porque no te salga bien al principio. Practica.
Aprende qué es lo que funciona y lo que no funciona. La próxima vez que hagas algo nuevo o diferente, algo que apenas si estás aprendiendo ponte de tu parte. No te digas qué fue lo que hiciste mal; elógiate por lo que hiciste bien. Recompénsate, levántate el ánimo, de manera que la próxima vez que lo hagas te sientas realmente bien por hacerlo. Cada vez te saldrá mejor, y mejor, y mejor. Y pronto tendrás una habilidad nueva.
(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).


Amarme es mi varita mágica

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El amor es lo único que necesito para arreglar mi mundo
Cada día me resulta mas fácil mirarme a los ojos en el espejo y decirme "Te quiero tal como eres" . Mi vida mejora sin que yo la arregle. Solía ser una persona a la que le gustaba arreglarlo todo. Arreglaba mis relaciones, mi cuenta bancaria, los problemas con mi jefe, mi salud y mi creatividad.
De pronto, un buen día descubrí la magia. Si de verdad, podía amarme, amar de veras cada parte de mi, ocurrirían milagros increíbles en mi vida. Mis problemas se disolvían y no había nada que arreglar. Así pues, el foco de mi atención ha cambiado: en lugar de arreglar los problemas, ahora me amo y confió en que el Universo me proporcionara todo lo que necesito y todo lo que deseo.
(Louise L. Hay de su Libro Meditaciones para sanar tu vida).

Estoy dispuesto a cambiar

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Una suave y firme insistencia y coherencia en lo que decidas pensar harán que los cambios se manifiesten con rapidez y facilidad.
Cruza ambas manos entrelazando los dedos. ¿Qué pulgar te queda arriba? Ahora descrúzalas y vuelve a cruzarlas de modo que el otro pulgar quede arriba. ¿Qué sensación tienes? ¿Diferente? Quizá sientas que algo está mal. Vuelve a descruzar las manos y a cruzarlas de la otra manera, después de la segunda, y una vez más de la primera. ¿Cómo lo sientes ahora?  ¿No tan mal? Lo mismo pasa cuando aprendes cualquier pauta nueva. Necesitas un poco de práctica. Puedes hacer algo nuevo y decir: «No, esto me va mal»; entonces no vuelves a hacerlo nunca más y continúas con tu antiguo comportamiento, que te resulta familiar. Si estás dispuesto a practicar un poco, te encontrarás con que puedes volver a hacer eso nuevo. Cuando lo que tienes en juego es algo tan importante como amarte, bien vale la pena practicar un poco.
(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

Me comunico con los demás de un modo excelente

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Una vez me di cuenta del daño que hacen los chismes a todas las personas involucradas. Entonces decidí dejar de contar chismes, y durante tres semanas no tuve nada de que hablar. He aprendido que es mejor hablar bien de mis compañeros. Así, por ley de vida, ellos también hablan bien de mi. De esta manera, las buenas vibraciones me acompañan y me acogen adondequiera que vaya. Me gusta ser considerada con los demás y disfruto comunicándome de una manera que anime y estimule a la gente. Sabiendo que lo que damos regresa a nosotros, elijo con cuidado mis palabras Si escucho alguna historia negativa, no la repito. Si escucho alguna historia positiva, se la cuento a todo el mundo.
"Solamente cuento las buenas noticias"
(Louise L. Hay de su Libro Meditaciones para sanar tu vida).