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Mostrando entradas de octubre, 2014

Descifrando la Ira...

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Todos hemos sentido alguna vez la fuerza avasalladora de la rabia. En más de una ocasión se ha despertado en nosotros el deseo irrefrenable de hacer picadillo al que tenemos enfrente y, tal como dice el funesto refrán, "matar y comer del muerto". Una manera primitiva y carroñera demostrar hasta cuánto somos capaces de odiar y hasta dónde llegaríamos para cumplir los designiosdestructivos de la más vigorosa de las emociones primarias. La ira es una bomba atómica en miniatura que nos imprime vigor y fortaleza.  Aunque estamos acostumbrados a verla como una especie de Sansón torpe y retardado, la ira biológica no es tan irracional ni tan tonta. Más bien se trata de un aliado para los momentos difíciles, sin el cual no podríamos sobrevivir.A la ira no manifestada y almacenada en el pasado, se la conoce como rencor o resentimiento.
Con el transcurso del tiempo, este encono puede convertirse en odio indiscriminado, y la destrucción adaptativa se transforma en aniquilamiento irracion…

Descifrando el dolor...

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Comprender el significado del dolor físico nos permitirá entender y darle un sentido al sufrimiento psicológico. El dolor cumple una de la funciones adaptativas más importantes para la supervivencia del hombre: avisar que un órgano físico está funcionando malo está siendo agredido, para que sea reparado o defendido. Una vez activada la señal de alarma, su impacto es de tal magnitud que no puede pasar desapercibido. El dolor duele, y mucho y no es para menos, si consideramos las enormes implicaciones que tiene para la vida humana. Si la advertencia fuera suave y amable ignoraríamos la información, y la enfermedad o la dolencia seguiría avanzando. El dolor nos da conocimiento de causa para intentar solucionar el problema. Pese a lo primitivo y tormentoso del método, no deja de ser ventajoso poder contar con un guardián tan eficiente que nos indique cuando algo anda mal. Sin embargo, no se debe desconocer que el dolor a veces se ceba en su función y se vuelve demasiado insistente. El cer…

Descifrando el miedo ...

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"No es que el héroe sea más valiente que nadie, sino que lo es por cinco minutos más" (EMERSON)

La función biológica del miedo es protegernos ante el peligro real. Cuando estamos en una situación amenazante, un sistema especialmente diseñado para estos casos se activa y nos prepara para la huida. Una vez se detecta la fuente del posible daño, la fisiología dispara una sustancia llamada adrenalina, la que a su vez enerva una serie de cambios físicos: dilatación de la pupila, sudoración, taquicardia, temblor, palidez, tensión muscular, gritos y una sensación interna de inquietud y alarma. Algo nos dice que no debemos quedamos ahí y que tenemos que escapar. A diferencia de lo que ocurre con los miedos psicológicos, el miedo biológico siempre se agota. Sube en pico, se mantiene en forma de meseta un instante, y luego, si no le metemos cabeza al asunto, decrece. Ése es el ciclo natural. Por el contrario, la curva del temor mental puede no declinar jamás.
Si nos acercamos a lo natur…

La humildad

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Para solicitar perdón, solamente se llega por un camino: la humildad. Pero una humildad dolorosa. La absolución que se pide, si es digna, es decir, no humillante, ni atentatoria de la propia esencia, es un paso importante para el fortalecimiento del "YO".
(Walter Riso de su Libro Sabiduría Emocional).

El Apego al dolor del pasado...

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La inclinación a vincularnos con nuestras heridas, en lugar de dejarlas atrás, hace que experimentemos constantemente la sensación de no ser dignos. Una persona que haya experimentado acontecimientos traumáticos en la vida, como una violación sexual, la muerte de seres queridos, enfermedades traumáticas, accidentes, rupturas familiares, drogadicciones y otras cosas similares, puede llegar a vincularse con los dolorosos acontecimientos del pasado y rememorarlos para llamar la atención o despertar lástima en los demás. Esas heridas de nuestras vidas parecen darnos una gran cantidad de poder sobre los demás. Cuanto más les hablamos a otros sobre nuestras heridas y sufrimientos, tanto más creamos un entorno de compasión por nosotros mismos. Nuestro espíritu creativo permanece tan conectado con los recuerdos de nuestras heridas que no puede dedicarse a transformar y manifestar. El resultado de ello es la sensación de desmerecimiento, de no ser digno de recibir todo aquello que se deseas.La…