Así de simple...



Amar de verdad. Vivir de verdad. Experimentar de verdad. …Y tomarse en serio esta vida. En serio. Para que de nuevo, pueda empezar a reírme como un niño. ¿Por que la risa de un niño es tan buena?: Porque ese niño se toma muy en serio la satisfacción. No le importa nada. La madre le dice “No llores” “Lo siento.” “¡Que no es un buen momento¡”. “Estate callado” No hace caso a eso. No “No me siento bien”. O, “Necesito esto, dámelo y dejo de llorar”. No importa los sermones que le den.

Para mí, todo esto de sentirse satisfecho es muy simple. No es complicado. Porque el único lugar donde no he mirado es en mi. He buscado en todo lo demás. He intentado razonarlo, lo he intentado, pero no he intentado sentir. He mirado al resto de la gente, pero no he mirado dentro de mí. Y quizás por mera eliminación soy el único que queda. Así es de simple. ¡Así es!

(Prem Rawat-Maharaji).


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